Equipaje listo
después me dijo:
«Si te vas, no vuelvas más»
secó sus ojos
y en su pañuelo
vi un corazón
formado por su llanto,
y de su linda boca
atisbé quebranto.

«Te dejo»
y cerré la puerta
sin eco
de su voz incierta.

Me pasé la semana
de fiesta
pero cada sueño se acaba
al fin de la siesta.

Andando por la calle un día caluroso
leí «Mujer muerta en la calle cincuenta»,
y la comprensión fue muy lenta,
pero vi nuestra casa, no fue falso.

El corazón se me paró,
y cuando llegué a mi barrio
dejé de andar
y empecé a llorar.
Viendo flores y lágrimas
me estremecí y me di cuenta:
mi equipaje estaba listo
pero fue obvio que yo no;
perdí a mi novia
por una novedad.

Advertisements